Mes de la herencia latinoamericana en Canadá

Kelly Arévalo

El mes dedicado a la herencia latinoamericana, es un alto reconocimiento y un logro conquistado por nuestras comunidades, con sus liderazgos en todos los campos y sectores de la economía, la política y la vida en Canadá.

La ley sobre el mes de la herencia latinoamericana promulgada en el 2018, muy acertadamente afirma: “que el parlamento de Canadá reconoce que los miembros de la comunidad latinoamericana en Canadá han hecho contribuciones significativas al tejido social, económico y político de la nación”.

Es por ello que designar el mes de octubre como mes de la herencia latinoamericana es un hecho histórico, que nos invita a celebrar con mucho orgullo a seguir ampliando, desde nuestra diversidad de culturas y pensamientos, los espacios de integración y participación en la sociedad canadiense.

La celebración de Herencia Latinoamericana debe servirnos para recordar que venimos de una de las regiones más diversas y ricas del planeta, somos portadores de historias de grandes avances, gestas libertarias y orgullosamente tenemos una herencia indígena y pluricultural que define nuestra identidad.

Los y las latinoamericanas en Canadá, somos diversidad dentro de la diversidad. Venimos de más de veinte países, migramos a este bello país del norte llenos de ilusiones, con nuestras aspiraciones y experiencias de vida.

Los latinoamericanos-canadienses vamos dejando huella y seguiremos aportando significativamente al desarrollo, a la identidad y al bienestar de Canadá.

Enfrentamos recientemente uno de los tiempos más difíciles a nivel mundial, donde nos invadió el luto, mucho dolor y preocupación con la pandemia del COVID-19.

En Canadá una vez más los latinoamericanos demostramos entrega y liderazgo, en todos los niveles de acción, para contribuir a superar este momento difícil que nos tocó vivir.

Miles de latinoamericanos estuvieron en primera línea, trabajando, garantizando que la economía no se paralizara, trabajadores de la salud ejemplares, equipos de voluntarios para ayudar en sus comunidades, colaborando en bancos de comida, campañas educativas para prevenir contagios, apoyo emocional, recordemos que muchos centros comunitarios liderados por latinoamericanos aun funcionan como centros de vacunación.

Quedan muchos retos y nuevos espacios por asumir, pero no hay duda que tenemos muchas razones para conmemorar y celebrar con mucho orgullo el mes de la herencia Latina.

A muchos latinos nos toca “replantearnos” la vida cuando llegamos a este país. En el camino, vamos encontrando barreras y dificultades que parecen por momentos ser pruebas insuperables, muchas veces nos sentimos frustrados, cansados, pero asumimos con valentía nuevos retos, y eso es lo que nos mantiene de pie y con ganas de seguir adelante por nuestros hijos, por nuestras familias, y por nuestras comunidades.

En lo personal he conocido aquí en Canadá el trabajo de mujeres y hombres latinoamericanos que se destacan por su labor, a favor de la comunidad, instituciones que hacen un arduo trabajo para mantener viva nuestra cultura, herencia e identidad latinoamericana, trascendiendo nuestras fronteras.

Adaptarse e integrarse al llegar a Canadá, país que hemos elegido muchos latinoamericanos para residir, es un proceso largo y complejo, enfrentamos múltiples barreras, extrañamos a la familia, a las amistades que dejamos en nuestros países, pero independientemente las razones que nos trajeron a este país mantenemos las ganas de superarnos, los sueños y esperanzas para continuar.

Como latinoamericanos el reto es seguir creciendo en aprecio mutuo y solidaridad, sentirnos orgullos de nuestras raíces, ampliar nuestra participación e incidencia en la sociedad canadiense, y construir juntos mayores oportunidades para el bienestar y el desarrollo inclusivo de nuestra comunidad latinoamericana.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Miembro de Hispanic Canadian Heritage Council, Fundadora de www.revistasersv.com

¡Ser mamá!

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

En la vida, todos tenemos sueños y metas por querer cumplir, mi sueño siempre fue finalizar mis estudios y llegar a ser abogada, era un sueño, porque al igual que para muchos jóvenes en nuestros países, provenientes de familias de escasos recursos, finalizar una carrera universitaria es toda una hazaña y se ha convertido tristemente en un privilegio para pocos, ya que implica pasar por muchas dificultades y sacrificios. Cuando me gradué, me llené de muchas ilusiones, encontré trabajos que siempre me gustaron, pero nada de toda esa satisfacción personal de ser profesional, se compara con la alegría que he tenido de ser mamá.

Todas pasamos por experiencias diferentes cuando optamos por ser madres, desde que sabemos que estamos embarazadas experimentamos un remolino de emociones, muchas alegrías, pero también inseguridades y temores. En mi caso, mi primera experiencia de ser madre fue dolorosa, ya que perdí a mi bebé, sin embargo, desde el momento que supe que estaba embarazada sentí ese amor inexplicable que me acompañó cada momento de mi embarazo. Dos años después volví a quedar embarazada, recuerdo perfectamente ese día trece de febrero cuando recibí la noticia por segunda vez que iba ser mamá, lo recuerdo con mucha emoción como si fuese ayer.

Me convertí en mamá a los 35 años, tuve la dicha de no enfrentar directamente las presiones y “expectativas” que nos imponen a las mujeres las sociedades patriarcales y machistas, y que se amplifican cuando pasamos a ser madres, si somos dedicadas, cuidadosas, cariñosas, fuertes, trabajadoras, profesionales, sacrificadas, la lista es larga, y el escrutinio social puede ser abrumante si uno no asume con firmeza, y toma el control del hecho de ser madre.

Cuando tuve por primera vez en mis brazos, a mi hijo Pablo, el dolor por el proceso de parto se minimizó, cuando vi su carita por primera vez me sentí plena, me sentí madre, sentí una verdadera renovación dentro de mí, lloré de alegría, es difícil explicarlo, pero en ese momento íntimo, madre-hijo, supe que mi vida había cambiado.

Mis primeros meses de maternidad los recuerdo con mucho afecto, a pesar de no dormir bien y del cansancio acumulado, tenía muchas ganas de querer hacer las cosas lo mejor posible, muchas veces me dejé llevar por el instinto de mamá, pero en muchas ocasiones, cuando no sabía que hacer acudía a mi mejor asesora, mi madre. Aunque los tiempos y las formas de cuidados han cambiado, nuestras mamás siempre son las mejores consejeras.

Han transcurrido casi siete años de caminar por la ruta de ser mamá, ha sido un camino de incertidumbres, pero sobre todo de aprendizajes, de muchos momentos de alegría y recuerdos inolvidables, y eso de que no hay un manual para ser mamá es bien cierto.

Una situación que me llama mucho la atención es como en las redes sociales, las mujeres, las madres, nos vemos bombardeadas por todo tipo de mensajes tratando de influir en nuestras decisiones, actitudes o hábitos de consumo. ¿Les ha sucedido a ustedes que conversan con una amiga sobre algún tema en particular, y de repente les empiezan a caer en sus perfiles personales anuncios, sugerencias, contenidos promocionados, sobre el tema que conversaron?

Imágenes editadas, ambientes de vitrina, recetas mágicas que prometen solucionar problemas en cinco pasos sencillos, cada día en redes sociales se distorsiona más la realidad, poniendo énfasis en lo superficial, y pintan la maternidad como algo perfecto, donde las mamás días después de dar a luz están en su peso ideal, siempre bien vestidas, y sin ningún problema, o mostrando una sincronización perfecta entre la vida laboral, social y familiar, ¿Será que existe esa realidad de mamá perfecta?

La maternidad no todo es color de rosa, muchas veces lloramos en silencio, nos preocupa el futuro, tenemos sentimientos encontrados, es toda una vida llena de retos y desafíos. Ser mamá significa esa búsqueda constante por encontrar balance en nuestras vidas, significa superar estereotipos, desigualdades e injusticias de género. Y así entre alegrías y preocupaciones asumimos la enorme responsabilidad de tener a cargo, y ser refugio seguro y lleno de amor para esa personita que viene al mundo y depende cien por ciento de ti, también significa aceptar a esa nueva mujer en la que te conviertes por ser mamá.

En este mes de Mayo, dedicado a las madres, les envío todo mi afecto y aprecio. A las abuelas, las tías, a las mujeres que cuidan con mucho cariño y amor materno a niñas y niños, a todas las madres, felicidades en su día.

Estimadas amigas y amigos lectores, aprovecho esta oportunidad para informarles que compromisos laborales y personales, me han llevado a tomar la difícil decisión de ausentarme por un tiempo de esta columna de opinión.  En este espacio he compartido con ustedes durante más de un año reflexiones y vivencias personales, de madre y mujer migrante. También conocimos historias y testimonios inspiradores de personas emprendedoras y luchadoras, consejos, experiencias, y mensajes de fortaleza para avanzar y navegar durante estos tiempos difíciles de pandemia.

Muchas gracias a Susana Donan, y a todo su equipo profesional de El Centro Newspaper de Toronto, por darme esta oportunidad de compartir con la comunidad de Latino Americana-Canadiense. A Oscar Vigil, amigo periodista, por su apoyo y motivación para animarme a escribir, y a ustedes amigos lectores por sus mensajes, y por haberme permitido llegar hasta sus hogares. Los invito a visitar mi sitio web www.revistarsersv en donde podrán encontrar mi nuevo proyecto de dibujos e ilustraciones digitales, así como otros temas de interés para la familia y la comunidad.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá, 5 de Mayo de 2022.

Confianza, ingrediente clave para una relación interpersonal saludable

Photo by Sam Manns

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

Llámese trabajo, amigos, familia o pareja, la confianza juega un papel fundamental en todo tipo de relación interpersonal.

De acuerdo con sus raíces etimológicas, del latín con-fidere, confianza significa creer o tener fe en el otro estableciendo una conexión. Esta definición tan amplia hace que cuando hablemos de confianza la entendamos de diferentes maneras, por ejemplo, creer que una persona se comporte de cierta manera, la sensación de seguridad hacia alguien, o que puedes dar o recibir apoyo, que no serás lastimado, o que puedes encontrar respeto y refugio.

La confianza genera certeza, empatía y cercanía, se manifiesta con variados niveles de intensidad, y se acompaña siempre de emociones, que pueden generar en ocasiones falsas expectativas, y repetidas dudas. A pesar de esto último, todos sabemos que la confianza es un valioso elemento social en las relaciones interpersonales, que se forja desde los primeros años de vida, en el hogar, la familia, la escuela, la comunidad, y es clave para el desarrollo integral de la persona.

De acuerdo a investigaciones y estudios, la confianza que las niñas y niños adquieren durante la primera infancia es clave para que puedan enfrentar los retos y desafíos, así como los éxitos y los fracasos de la vida, les ayuda a desenvolverse dentro de su entorno social. Es en estos primeros años cuando también se desarrolla y se aprende a confiar en uno mismo, a estar seguro de las aptitudes personales, y de poder adquirir y perfeccionar habilidades. El tener seguridad y confianza en uno mismo desarrolla también la autoestima, así como el bienestar psicológico y emocional.

En resumen, cuando hablamos de confianza, hablamos de un elemento esencial de supervivencia. La confianza se construye, se alimenta y fortalece del ejemplo, afecto y respeto de los demás, y para tener una relación interpersonal saludable necesitamos que exista la confianza.

La pregunta que tenemos que hacernos entonces es ¿Cómo construir o cuidar la confianza con amistades, familia, o con la pareja?

La palabra confianza, recordando sus raíces etimológicas, implica establecer una conexión, un vínculo, es decir es un proceso de doble vía, que requiere de un esfuerzo mutuo, dar y recibir confianza, generar confianza mutua, y es por ello que desarrollamos diferentes niveles y tipos de confianza.

Para cuidar y construir mejores niveles de confianza en las relaciones interpersonales, la literatura especializada sobre este tema recomienda:

Mostrar interés genuino y empatía, en la pareja o con amistades, practicar el viejo consejo que recomienda “ponerse en los zapatos del otro” para tratar de entender los problemas y necesidades. Desarrollar un interés sincero en conocer los gustos, las aficiones o pasatiempos de la otra persona.

Construir la confianza gradualmente, es una tarea constante, que lleva su propio ritmo de crecimiento, no correr sino dar pasos pequeños, avanzar dialogando con transparencia y sinceridad.

Cumplir las promesas, no hacer promesas que no puedas cumplir, hablar con aprecio, respeto y honestidad. Pensar bien antes de comprometerse con algo, esto implica también saber decir no.

Valorar las relaciones que ya tienes, cuidar aquellas amistades con las que has estado “en las buenas y en las malas”, mostrar agradecimiento.

Saber resolver y no ocultar los conflictos, entre más luego se resuelvan mejor.

No esconder los sentimientos, los niveles de confianza crecen cuando se aprende de las emociones, se reconocen los sentimientos, y se expresa respeto, afecto y cuido hacia la otra persona.

Aclara las dudas y malos entendidos, hablar de frente, no a espaldas, evitar a toda costa el rumor, dialogar para construir mayor confianza.

Admite los errores, errar es de humanos, reconocerlos y rectificarlos también lo es. Hay que aprender de ellos para evitar que se repitan. Así se construye también confianza. En muchas ocasiones los errores se producen por no saber, hay que saber perdonar.

Evitar las mentiras, incluyendo las pequeñas, no hacerlo es el camino a la desconfianza.

Dar el ejemplo y brindar apoyo, es la mejor receta para cuidar y hacer crecer la confianza.

Estas son solo algunas recomendaciones y acciones positivas de las muchísimas que puedes encontrar, y es que no es de menos, la confianza es un ingrediente clave para desarrollar buenas relaciones interpersonales, pero es un ingrediente fácil de extraviarse o arruinarse. La dura realidad es que la confianza se puede evaporar en un instante, una situación mal manejada, un mal entendido, y se acaba. Ante esta fragilidad la interrogante es ¿Se puede recuperar o reconstruir la confianza perdida? ¿Tú qué opinas?

¿Has pasado alguna vez la dolorosa experiencia que alguien te mienta?, ¿Te has sentido traicionado, lastimado? Aunque parezca imposible recuperar una confianza que se rompe, existen muchos casos, hay suficiente literatura, consejerías y experiencias clínicas que muestran que es posible sanar, y replantear una relación de confianza perdida. Seguro que no es una tarea fácil, y la falta o pérdida de confianza puede ocurrir no solamente entre parejas, sino también entre amistades, y en la familia misma. Es por ello que mi reflexión en esta oportunidad es, cuidemos y valoremos nuestras amistades, nuestras relaciones en familia y en la comunidad, forjemos relaciones solidarias y de afecto en los centros de trabajo o de estudio, practiquemos y forjemos la confianza, todos la necesitamos para un desarrollo integral, con bienestar emocional y relaciones interpersonales saludables.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá, 21 de Abril de 2022.

¿Sexta ola o fin de la pandemia?

Pareciera que el peligro de la pandemia ya pasó, sin embargo, la realidad es que el riesgo de contagio todavía existe, y tenemos que seguir tomando precauciones. En Ontario, las hospitalizaciones y fallecimientos por COVID-19 continúan. (LEER MÁS)

¿Sexta ola o fin de la pandemia?

Photo by Pille R. Priske

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

Iniciamos el mes de abril con una sensación de retorno a la normalidad. El uso de la mascarilla ha pasado a ser opcional, la mayoría de las restricciones por el COVID-19 se han levantado, y la ciudad de Toronto ha anunciado la reanudación en persona de grandes celebraciones, incluyendo los famosos festivales de Jazz, Salsa y de Cine Internacional, el Carnaval Caribeño, y la Canadian National Exhibition (CNE), que en su edición de 2019 atrajo a un millón 500 mil visitantes.

Pareciera que el peligro de la pandemia ya pasó, sin embargo, la realidad es que el riesgo de contagio todavía existe, y tenemos que seguir tomando precauciones. En Ontario, las hospitalizaciones y fallecimientos por COVID-19 continúan.

A pesar de que crece la opinión popular que “el virus se ha debilitado”, y que “ahora es como una gripe”, los científicos y las autoridades de salud no se atreven todavía a declarar el fin de la pandemia, esto hay que entenderlo como un llamado, a nivel personal, a mantener y tomar medidas de precaución para reducir el riesgo de contagiarse. Los datos de hospitalización y mortalidad confirman que el virus del COVID-19 y sus variantes, seguirán impactando de diferente manera a personas con salud vulnerable, a población que enfrenta exclusión socioeconómica, bajos niveles de vacunación, o que realizan labores de alto riesgo de contagio, entre otros factores.

Se escucha también con frecuencia en estos días el comentario que “estamos pasando de pandemia a endemia”, una frase que se repite de manera casi automática a manera de justificación, alegría o alivio que estamos ante el fin de la pandemia, pero hay que tener claro que “endemia” no significa que no hay riesgo.

Sobre este tema, Aris Katzourakis, profesor de evolución y genómica del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, explica en una entrevista a la BBC de Londres, que “endemia es una de las palabras peor usadas desde que comenzó la pandemia. La gente la usa para decir que el virus tendrá un fin natural y que todo mejorará cuando se establezca en esta nueva fase, pero ese no es el significado real de una endemia. Actualmente convivimos con dolencias endémicas como el VIH, la malaria, el sarampión y la tuberculosis que siguen causando a nivel mundial cientos de miles de muertes cada año”.

El Profesor Katzourakis, hace un llamado a los países económicamente más desarrollados a “reforzar la justicia y la cooperación global” en términos del acceso a las vacunas, y a tomar medidas tolerables y sostenibles frente al COVID-19, incorporando cambios estructurales como mejorar la ventilación de edificios, volver a implementar el uso de mascarillas en ciertos espacios, y asegurar que la gente pueda aislarse y se le efectúe el pago por enfermedad. Este último punto ha sido una demanda de los trabajadores de Ontario durante toda la pandemia.

En resumen, tenemos que continuar tomando precauciones. Personalmente, la mascarilla seguirá siendo mi aliada por un buen tiempo, para usarla en ambientes cerrados, o de mucha aglomeración, es una medida que ayuda a reducir el temor y los riesgos de contagio.

La buena noticia es que, con la llegada de la primavera, tenemos muchas posibilidades de hacer actividades al aire libre. Es importante aprovechar estos meses de buen clima para hacer actividad física, salir a caminar, incorporar a la dieta más frutas, vegetales y productos naturales, hacerse un chequeo médico – y ponerse en control si es necesario -, estas acciones contribuyen a mejorar la salud y a fortalecer las defensas del organismo.

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Hay que poner mucha atención también al estado emocional y el bienestar en general de la persona. Asegurar un buen descanso, y buscar ayuda profesional cuando la situación lo requiera.

Hay que tener en cuenta que en Ontario y otras partes del mundo, la decisión de levantar las restricciones y medidas contra el COVID-19 incluyen muchas razones y motivaciones no médicas, que van desde los costos a la economía, la fatiga pandémica, hasta los cálculos electorales y manoseos políticos, pasando la responsabilidad a que cada persona evalúe los niveles de riesgo y tome decisiones individuales.

La realidad pospandemia nos lleva a practicar o revisar acciones de prevención, por ejemplo, el lavado o sanitizador de manos, usar la mascarilla, aislarse y ser responsable de no contagiar a otros al tener la enfermedad. También pronto veremos el impacto en comportamientos sociales, el pensar dos veces estrechar la mano, abrazarse, o dar el beso de saludo como muestra de afecto. Y usted amigo lector, ¿Qué opina al respecto?

La pandemia golpeó fuertemente los empleos y la economía, con implicaciones en el presupuesto de la mayoría de los hogares, situación que, combinada con los recientes aumentos a los precios de los alimentos, el alquiler, el combustible, nos llama a cuidar mejor y usar con cautela los ingresos personales y familiares, a invertir en nuestra salud, en nuestro bienestar y futuro.

Es difícil predecir qué pasará con las sub variantes y el virus del COVID-19, o qué niveles de contagio tendremos cuando llegue el otoño o el invierno, y regresemos a las actividades en espacios cerrados, con calefacción y ventanas sin abrir.

La ciencia y las investigaciones médicas avanzan rápidamente, tendremos nuevas herramientas para controlar la enfermedad, tratamientos con cápsulas y pastillas, vacunas mejoradas, cierres parciales, temporales, todas son opciones viables.

Sim embargo, lo más importante, cómo dijimos hace dos años al inicio de la pandemia, es aprender a valorar lo esencial para nuestras vidas, el auto cuido, fortalecer las relaciones interpersonales, y practicar mucha la solidaridad. La pandemia del COVID-19 sigue activa.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá, 7 de Abril de 2022.

Mes de la herencia latinoamericana en Canadá

Kelly Arévalo El mes dedicado a la herencia latinoamericana, es un alto reconocimiento y un logro conquistado por nuestras comunidades, con sus liderazgos en todos los campos y sectores de la economía, la política y la vida en Canadá. La ley sobre el mes de la herencia latinoamericana promulgada en el 2018, muy acertadamente afirma: […]

¡Ser mamá!

En este mes de Mayo, dedicado a las madres, les envío todo mi afecto y aprecio. A las abuelas, las tías, a las mujeres que cuidan con mucho cariño y amor materno a niñas y niños, a todas las madres, felicidades en su día.

¡Primavera 2022, Bienvenida!

Photo by Kouji Tsuru

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

Iniciamos una de las estaciones más hermosas y significativas del año, la primavera. En esta temporada la naturaleza nos gratifica con el resurgimiento de agradables sonidos, formas y colores, pero además, nos ofrece una nueva oportunidad para renovar, para llenar de energía positiva nuestras mentes y cuerpos, cansados y golpeados, luego de dos difíciles y largos años de pandemia.

La primavera es tiempo de transición, responde a las leyes fundamentales de la madre naturaleza, y nosotros como parte de ella, tenemos que saber apreciar y acompañar estos ciclos de crecimiento y de cambio, esto incluye modificar comportamientos que afectan nuestro pleno desarrollo, saber tomar decisiones, y mejorar nuestra actitud hacia la vida, las relaciones interpersonales y con nuestro entorno.

Hace exactamente un año, en esta misma columna, compartía con usted amiga, amigo lector, algunos consejos sencillos para implementar durante la primavera, hablamos también sobre la importancia de las buenas acciones, de hacer cambios positivos en nuestras vidas para liberar el estrés acumulado, contribuyendo así a mejorar nuestra salud y bienestar en general. Pero, ¿Qué tan fácil es tomar y poner en práctica estas decisiones?, la verdad es que se requiere mucha voluntad.

La decisión de cambiar

Es sorprendente ver como los niños y niñas que reciben en el hogar y en la escuela, instrucciones claras, consejos y motivaciones de sus padres y maestros, logran rápidamente formar buenos hábitos. Uno de los factores claves en este proceso es la repetición y la constancia.

De la misma manera, los adultos, en este caminar por la vida, vamos adquiriendo hábitos y acumulando rutinas que no son las mejores para nuestra salud y bienestar, incluso, hasta pueden llevarnos a dejar pasar oportunidades de crecimiento personal, y a no poder disfrutar plenamente la vida en familia y en comunidad.

Similar a la etapa de la infancia, los buenos hábitos, las rutinas saludables, se forman paso a paso, con constancia, poniéndose metas realistas, practicando acciones que podemos medir y cumplir, celebrando cada pequeño logro, y borrando poco a poco de nuestras mentes las rutinas y hábitos negativos. Este proceso inicia con un paso fundamental, tomar la decisión de cambiar.

Un buen consejo que recibí hace ya varios años, y que guardo con mucho aprecio, es saber decidir por uno mismo. No dejes que las decisiones importantes para tu vida la tomen otros por ti, y hoy es un momento oportuno para tomar la iniciativa, al iniciar la temporada de primavera.

Temporada de preparación y de recuperación pospandemia

Vivimos tiempos complejos, la incertidumbre y los riesgos de la pandemia del COVID-19 seguirán vigentes por un buen tiempo, tenemos que tomar las precauciones necesarias, atendiendo las indicaciones de las autoridades de salud, y velando siempre por la protección y el bienestar de nuestras familias y de la comunidad.

La situación económica nacional y global atraviesan también niveles de inestabilidad, afectando oportunidades de empleo, la economía familiar, y la salud emocional. Ante esta realidad, tenemos que prepararnos física y mentalmente, fortalecer los vínculos de amistad y de familia. La historia ha demostrado, tanto en países del Sur como del Norte global, que las mejores vías para superar los tiempos de adversidad son el apoyo o la ayuda mutua, la cooperación, el crear y trabajar en equipo o colectivo, la fortaleza familiar y los lazos con la comunidad. Dediquemos un tiempo en estos días de primavera a repasar estas ideas, nos ayudará a prepararnos para avanzar y a encontrar tranquilidad en estos tiempos agitados que vivimos.

2022: Navegar seguro en familia y en comunidad

2022: Navegar seguro en familia y en comunidad

Diez ideas sencillas para esta primavera

Nuestra mente y cuerpo merecen y necesitan un profundo respiro de aire limpio, necesitan recargarse de optimismo. Aprovechemos esta época del año para renovar nuestros ánimos y alegría de vivir, disfrutemos de los rayos del sol de las mañanas, dejándonos sorprender por el despertar de la naturaleza en esta época.

Te invito a que en esta primavera, agradezcamos por la amistad y la vida, practiquemos la conversación amena y sincera, las acciones solidarias.

Te comparto algunas ideas, son acciones sencillas que ayudan a generar tranquilidad interior y bienestar emocional, son cosas que podemos hacer sin afectar las obligaciones laborales o proyectos personales y no requieren inversión de dinero, solo tienes que tomar la decisión de dedicar una parte de tu tiempo y atención.

  1. Sal a caminar y a respirar aire limpio.
  2. Haz rutina diaria de ejercicios de relajación y respiración.
  3. Siembra y mantén en tu casa plantas aromáticas como la menta o albahaca.
  4. Haz cambios en tu dieta, consume más productos frescos y sin procesar.
  5. Limpia y ordena una sección o habitación de tu casa.
  6. Regala o dona ropa o cosas que ya no uses, esto te liberará espacio.
  7. Escucha tu música favorita, o lee un libro de tus temas o escritores preferidos.
  8. Apoya o participa en proyectos y programas comunitarios.
  9. Date un descanso, dedícate un día para tu disfrute y relajamiento.
  10. Agradece, perdona, comparte, te hará sentirte bien.

Estas son solo algunas ideas, escribe tu propia lista de cosas que deseas y estás dispuesta o dispuesto a hacer y a cumplir en esta primavera 2022.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá, 24 de Marzo de 2022.

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Reapertura de la ciudad y Día de la familia

photo by Mark Stosberg 

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

Una celebración que cada año gana más popularidad en Ontario es el Día de la Familia, la cual se celebra el tercer lunes de cada febrero. Es una fecha festiva bastante reciente, en Ontario comenzó a celebrarse en el 2008, y los dos últimos años ha estado opacada por la pandemia del COVID-19.

En este 2022, el Día de la Familia se celebró en un momento de mucha esperanza, pero también de interrogantes, el inicio gradual de la reapertura de la ciudad. Luego de alcanzar altos niveles de vacunación en la población, y de una continua mejoría de los indicadores del sistema de salud pública para enfrentar la pandemia, Ontario ha iniciado un proceso gradual y cauteloso en su hoja de ruta para levantar medidas de protección por COVID-19 en las ciudades y los centros de trabajo.

Las nuevas medidas mantienen vigente el uso de mascarilla y la prueba de vacunación, pero permiten ahora, entre otras, un máximo de 50 personas en reuniones sociales en espacios interiores. El alivio de estas medidas permitió que luego de dos años de distanciamiento social muchas familias pudieran reunirse con más miembros para celebrar el Día de la Familia.

Por primera vez, desde que comenzó la pandemia, pude ver en mi vecindario un gran número de vehículos estacionados en la calle de personas que estaban de visita para reunirse en el Día de la Familia. Este tipo de reuniones, todavía con temores y protocolos de seguridad, son una señal clara de que las cosas en la ciudad – a pesar del nivel de riesgo que todavía existe de contagiarse con el COVID-19 – ha entrado en la etapa de recuperación postpandemia. Es muy esperanzador y simbólico que la reapertura coincida con la celebración del día dedicado a la familia, ya que esta es una pieza fundamental para avanzar en la postpandemia.

La familia migrante

La decisión de emigrar, de abandonar el pueblo natal, el país de origen es compleja y difícil, marca la vida para siempre. A pesar de ser múltiples las razones que llevan a tomar la decisión de migrar, a todos nos impacta en una de las cosas más preciadas de nuestras vidas, la familia.

La familia es el refugio de nosotros los humanos, la que nos da soporte emocional y nos brinda estabilidad y afecto. Cuando migramos, especialmente cuando la migración es abrupta y forzada, se perjudican los lazos familiares y lleva mucho tiempo y dedicación reconstruirlos, sanarlos, aprenderlos a disfrutar desde la realidad distante y la movilidad de la familia migrante.

Si en tiempos normales el tema de las relaciones y la vida en familia fue difícil para los migrantes, la pandemia del COVID-19 vino a complicar y a poner más barreras para desarrollar y fortalecer los imprescindibles lazos familiares, principalmente a las personas o familias recién llegadas a sus nuevos lugares de destino.

En la ciudad de Toronto, y en la mayoría de los lugares de Canadá, existen centros comunitarios o lugares de ayuda para los recién llegados, sin embargo, dos años de cierre y la suspensión o el paso a la modalidad virtual de muchos programas de apoyo han afectado el proceso de inclusión y adaptación de los migrantes, y es aquí en donde todos estamos llamados a brindar nuestra solidaridad, comprensión y afecto a esa gran familia migrante a la que todos pertenecemos.

En todos estos meses de pandemia, como madre, pienso mucho en los niños y las niñas migrantes. Hemos visto el sufrimiento y la violación de los derechos más elementales de la niñez migrante centroamericana en las fronteras en su éxodo al Norte.

En Canadá, tenemos un sistema – que, aunque debe mejorarse – ofrece protección y apoyo para las personas y familias migrantes, pero en estos tiempos de pandemia se ha debilitado en su capacidad de crear y fortalecer los vínculos de comunidad, y es aquí donde todos podemos aportar, brindando lazos de afecto y solidaridad, algo que siempre ha caracterizado a las comunidades y familias migrantes. Son acciones muy necesarias en estos tiempos de recuperación postpandemia, apoyar el bienestar emocional, dedicar atención especial a los niños y niñas, a los adultos mayores, a las madres jefas de hogar.

Claudia Cerfogli, terapeuta e investigadora de la Universidad Católica de Chile, explica en charlas dirigidas a la comunidad, que el conectarnos en familia, física o virtualmente, en estos tiempos de pandemia, “nos da energía y bienestar, nos hace sentir bien”. Hay quereplantearse el panorama afirma la investigadora, “ante una crisis, las personas muchas veces se centran más en las dificultades y dejan de ver los recursos que sí tienen a su favor. Nos estamos cuidando entre todos al estar en cuarentena, un cuidado físico evidente, pero también existe un cuidado emocional con el otro, generando un lugar de tranquilidad”.

Como migrantes, para nosotros la familia son también los amigos cercanos y la comunidad con la que compartimos nuestros anhelos y esperanzas. El mejor tiempo es el que compartimos en familia.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá. 25 de Febrero de 2022.

¡Amistad, hermoso regalo!

Photo by Kelly Sikkema

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

El frío invierno canadiense se alegra cada febrero con la celebración del Día de San Valentin, también conocido como el mes del amor y la amistad. Sin embargo, desde que inició la pandemia del COVID-19, en terminos económicos y de consumo, ha habido menos entusiamo para celebrar estas fechas.

Las flores, tarjetas y chocolates, aunque en menor cantidad, siguen teniendo presencia en estos días, pero las tradicionales cenas románticas y las salidas a restaurantes con amigos y amigas parecen haber cambiado a la modalidad de comidas a domicilio, o cenas preparadas en casa, es decir la pandemia ha logrado en gran medida que San Valentín se quede en casa.

La compra de regalos para esta ocasión también pasó en un alto porcentaje de las tiendas en los centros comerciales a las compras en línea. En 2021 los canadienses, de acuerdo a cifras oficiales, gastaron un veinte por ciento menos que el año anterior para el Día de San Valentín. Desempleo, estado de ánimo, aumento de costo de vida, distanciamiento social, son razones obvias para entender los cambios de consumo y en las formas de celebrar esta fecha tan esperada.

El “desánimo” consumista que la pandemia ha causado al mes de San Valentín, es una buena oportunidad para reavivar y reconectar con el verdadero significado de la amistad y el amor.

Aunque no podemos hablar todavía de nuevos modelos de convivencia, ha quedado claro que la pandemia nos ha llevado a una mayor dependencia en el uso de la tecnología, aplicaciones, dispositivos móviles, video conferencias y llamadas, para mantener vínculos de amistad, desarrollar las relaciones interpersonales, y para forjar lazos de “cercanía”.

Amistad a distancia

Para las familias y las personas migrantes, la separación física y el distanciamiento con amistades y seres queridos es una compleja y dura experiencia con la que se tiene que cargar al marchar de nuestros países de origen.

Cada persona vive diferentes emociones y experimenta diversas etapas en el difícil proceso de separación que implica la migración.

En ese ambiente de nostalgia por amistades cultivadas con el paso del tiempo, por el anhelo de un abrazo a seres queridos lejanos, fue que la pandemia del COVID-19 nos sorprendió a muchas familias migrantes, impactando con mayor fuerza a las recién llegadas.

La pandemia afectó negativamente, interrumpiendo los procesos normales de adaptación y de socialización que los recién llegados estaban desarrollando en sus nuevas comunidades. El distanciamiento social, y los protocolos de prevención y aislamiento derivados de la pandemia, afectaron especialmente eso tan valioso de las relaciones interpersonales, la amistad.

Lo sorprendente de todo esto que nos ha pasado en estos dos últimos años, es la rapidez con la que nos hemos adaptado a esta interrupción de las relaciones interpersonales, incluso hemos aprendido no solo a fortalecer vínculos, sino también a cultivar nuevas amistades a través de los medios digitales.

Adaptarse a vivir en un nuevo país pasa por construir lazos de amistad, crecer en comunidad, partiendo de la identidad y cultura propia. Es en ese camino en donde encontramos el apoyo y la solidaridad, allí vamos descubriendo las semillas de amistades duraderas. Las dificultades y momentos difíciles creados por la pandemia han servido para reencontrarnos con el verdadero y profundo valor de la amistad.

Personalmente, quiero agradecer a El Centro Newspaper de Toronto, que me ha permitido acercarme y conocer más a la comunidad por medio de esta columna. Fue también hace un año que inicié un espacio virtual de encuentro y amistad en  www.revistasersv.com esto me ha dado la oportunidad de comunicarme y compartir con ustedes amigas y amigos lectores.

En este mes de San Valentín dedica uno minutos a pensar ¿Cuál sería el mejor regalo que esperarías?

Que esta fecha sirva para recordar lo bonito y valioso de las amistades para nuestras vidas. Es buen momento para reconectar con aquellas amistades que se han enfriado por las vicisitudes de los tiempos en pandemia. Una buena conversación se puede lograr en persona y también de forma virtual, dediquemos tiempo a construir momentos agradables.

La amistad, ese afecto puro y desinteresado crece entre las personas en cualquier circunstancia de la vida, se fortalece con el tiempo, es fuente de alegría, nos ayuda a redescubrirnos, y nos hace emocionalmente más estables.

Recordemos que las habilidades para relacionarnos con otras personas son aprendidas, enseñemos con el ejemplo a los niños y niñas, creando ambientes propicios para fortalecer vínculos de amistad desde una temprana edad, serán un gran apoyo para su bienestar y calidad de vida.

¡Feliz día de San Valentín!

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá. 11 de Febrero de 2022.

¿Seguimos hablando español en casa?

Photo by Vivek Kumar

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

Para muchas familias recién llegadas a Canadá, una preocupación bastante común es saber si sus hijos pequeños se benefician o se confunden en su aprendizaje de inglés o francés si hablan otro idioma en casa.

He visto esta discusión en diferentes grupos en Facebook, y aunque las opiniones son variadas, la mayoría de los padres y madres recomiendan hablar la lengua materna en casa.

Esta es una situación que no solamente experimentamos las familias de origen latinoamericano, la realidad es que en las escuelas públicas de Toronto están representados más de cien idiomas diferentes, y las estadísticas del Distrito Escolar de Toronto (TDSB) indican que más del cincuenta por ciento de los estudiantes hablan en sus hogares un idioma diferente al inglés.

Son datos reveladores que reflejan la riqueza y la diversidad cultural y lingüística de esta gran ciudad, y de allí se explica que en el Distrito Escolar de Toronto una de las preguntas frecuentes de las familias es, ¿Debo hablar en casa a mis hijos en mi lengua materna?, y la respuesta que reciben es un categórico , ya que es importantísimo para que los niños aprendan sobre su cultura e identidad.

Especialistas del Distrito Escolar de Toronto explican que hablar en casa en la lengua materna de ninguna manera genera confusión en los niños para aprender otro idioma, sino todo lo contrario, hablar en casa en nuestro primer idioma les ayuda a conocer más acerca del mundo. “Un buen manejo del primer idioma ayuda a los estudiantes ESL en su aprendizaje de inglés, y crecer bilingüe tiene un efecto positivo en el desarrollo cognitivo y académico de los niños y niñas”, explica el TDSB.

La escuela virtual en casa, que la pandemia del COVID-19 ha provocado en varias ocasiones, nos ha dado la posibilidad a los padres y madres de familia de poder conocer más de cerca como se desarrollan las clases de nuestros hijos, y a muchas familias inmigrantes nos ha dado la oportunidad de ver algunas interacciones entre los estudiantes y también con sus maestras.

En mi caso, con mi hijo de seis años y en grado uno, me ha llamado mucho la atención, y me ha encantado ver como se ayudan entre ellos los cinco estudiantes que tienen español como su primer idioma. Escucho que se hablan algunas veces en español cuando están en actividades libres, y además he visto cómo se explican entre ellos – en español – cuando alguno no comprende cien por ciento las instrucciones que da la profesora para realizar alguna actividad. Son chicos y chicas de seis años que van adquiriendo el inglés de forma natural y rápida, jugando y aprendiendo su segunda lengua. Ellos están haciendo muy bien su parte, y nosotros también como padres, o cómo adultos encargados de cuidarlos, podemos apoyarlos mucho en casa en este interesante proceso.

“Si usted quiere que su hijo o hija tenga éxito, entonces mantenga su lengua materna” recomienda la investigadora canadiense, profesora y especialista en lingüística, Dra. Roma Chumak-Horbatsch. Entre los beneficios la Dra. Roma, (www.mylanguage.ca) nos explica:

. Al conocer y usar su lengua materna sus niño(a)s desarrollarán seguridad y orgullo en su identidad, entendimiento de sus raíces y patrimonio cultural.

. Conocer y usar su lengua materna mantendrá comunicación con padres, abuelos y otros miembros de la familia.

. Los niño(a)s que conocen y usan su lengua materna rinden bien sus exámenes y evaluaciones, tienen un comienzo positivo al empezar a leer, poseen habilidades fuertes de escritura y lectura, desarrollan habilidades lógico matemáticas y facilidad para resolver problemas, y están más predispuestos a aprender un tercer idioma.

Y a los padres y madres de familia, la Dra. Roma nos recomienda incentivar a nuestros hijos a usar la lengua materna en el hogar. “Aprovechen cada oportunidad para HABLAR con su niño(a) en el lenguaje materno, usar dos lenguajes NO confundirá a sus niño(a)s, mezclar lenguajes es normal en personas bilingües, es una señal de dominio en ambos sistemas lingüísticos y NO es una señal de confusión de lenguajes”, afirma la reconocida investigadora y educadora.

Las experiencias en cada hogar son diferentes, pero las recomendaciones de los especialistas son aplicables y se adaptan a cada situación. Hay hogares en donde se habla más de un idioma, o con padres de culturas diferentes, tenemos niños nacidos aquí, familias grandes, y muchas otras variables, lo importante es apoyar a los niños y niñas, participando y contribuyendo en su aprendizaje.

Recuerda entonces usar nuestra lengua materna en casa, incorpora en tu rutina preguntarles a tus hijos como les va en la escuela, que han aprendido, jugar, conversar en español durante las actividades diarias del hogar. Los beneficios son invaluables para su desarrollo integral, y son la base no solamente para entender, sino también para aprender a hablar, leer y escribir en nuestro primer idioma. Visita mi revista Ser Sv para encontrar recursos adicionales sobre este tema tan apasionante.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá. 28 de Enero de 2022.

Descargar libro PDF lengua materna http://www.mylanguage.ca/brochures/Hold_On_Spanish_print.pdf

Conversando entre Amigas

Photo by Vonecia Carswell

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

Recientemente con un grupo de amigas tuvimos un intercambio muy sincero sobre nuestras experiencias y vivencias como mujeres migrantes. Aunque lo hicimos por medio de chats y llamadas telefónicas, como nos ha acostumbrado la pandemia a comunicarnos, tuvimos la oportunidad de recordar anécdotas, reírnos, pero también reflexionar sobre los desafíos y las decisiones difíciles que nos toca tomar como mujeres.

Todas coincidimos, independientemente de las razones que nos trajeron a estas tierras del norte, que llegamos con ganas de superarnos, con sueños y esperanzas, con ánimos suficientes para enfrentar los temores, la nostalgia de la familia, amistades y de la cultura que uno deja.

En el camino, poco a poco vamos encontrando barreras y dificultades que parecen por momentos ser pruebas insuperables, y se nos vienen la frustración, el desánimo, esos bajones que en mi opinión toman características muy complicadas para nosotras las mujeres.

Dejando a un lado la barrera del idioma, adaptarse e integrarse al llegar a Canadá, país que hemos elegido muchos latinoamericanos para residir, es un proceso largo y complejo para todos, sin embargo, para las mujeres muchas veces representa un doble desafío. La migración impacta de forma diferente cuando la analizamos desde una perspectiva de género.

Según estudios realizados por ONU Mujeres, la condición de vulnerabilidad se acentúa por la intersección de múltiples discriminaciones, basadas por el origen étnico, situación socioeconómica, nacionalidad, edad, estatus migratorio y las cualidades que se perciben asociadas a su género.

Estas situaciones de discriminación y exclusión se nos presentan en los espacios que interactuamos, en los lugares de trabajo, al interior de la familia, incluso muchas veces las propias mujeres no se reconocen como sujetas de derechos.

Las causas de la migración pueden ser múltiples, entre ellas destacan: escapar de situaciones de violencia, guerras, desastres ambientales, persecución, o para encontrar mejores oportunidades de desarrollo, tranquilidad, bienestar personal y familiar. La migración es un derecho humano según la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 13 No 2 “Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.”

No hay que olvidar, que existe un alto porcentaje de mujeres refugiadas que viven o migran a diferentes partes del mundo, enfrentando desplazamiento forzado, discriminación y violencia. Seguiremos dando la batalla cada día para construir una vida digna, con pleno desarrollo y bienestar para que se respeten nuestros derechos.

Las mujeres desempeñamos un papel importantísimo en el desarrollo de las comunidades y en la economía de los países a los que migramos, además en nuestros países de origen a través de las remesas que se envían. Aún así, la igualdad de género y el cumplimiento de los derechos humanos siguen siendo uno de los mayores desafíos.

En la conversación que tuvimos entre amigas, hablamos de lo difícil que es en Canadá para las madres tener acceso a servicios de guardería. En el caso de la provincia de Ontario los precios son altísimos, cerca de mil dólares al mes, lo que hace que muchas madres opten por renunciar a sus trabajos para poder dedicarse al cuido de sus hijos en casa.

Otra barrera que ha existido por décadas y a la que los gobiernos no logran dar una solución práctica, es a la falta de “experiencia laboral canadiense”. Esta situación impide que muchas mujeres profesionales migrantes no logren insertarse en sus campos de trabajo, esto se complica aún más con el burocratismo y la poca información disponible sobre el proceso de equivalencias y validación de credenciales académicas.

Al momento de insertarse en la vida laboral se reducen las opciones, y la mayoría de los puestos de trabajo disponibles ofrecen salarios mínimos, con poco margen de superación.

La situación migratoria es determinante en el acceso a muchos de los servicios y programas que ofrece el gobierno y los centros comunitarios. Aprendizaje del idioma, participación en cursos de certificación de oficios, entrenamiento profesional, segunda carrera, apoyos a emprendimientos, beneficios para los niños, seguro médico, muchas de estas opciones están vetadas para las mujeres que no tengan regularizado su estatus migratorio. Es una tremenda injusticia, y una cuantiosa pérdida de capacidades, conocimientos y recursos que pudiera utilizar Canadá para su desarrollo.

Nos falta mucho avanzar para lograr una plena participación y el cumplimiento de los derechos para las mujeres migrantes. Esta realidad obliga a tomar decisiones difíciles que implican no solamente ir posponiendo, sino también renunciar a muchos de esos sueños y aspiraciones con las que llegamos las mujeres migrantes.

Creo que una de las mejores cosas que podemos hacer para mantener nuestras almas guerreras llenas de ilusión, ánimos y optimismo, es conversar entre nosotras, crecer en confianza, hablar con sinceridad sobre estas barreras y desafíos que encontramos en nuestros caminos, ayudarnos entre nosotras, compartir consejos, información sobre servicios disponibles, compartir experiencias, especialmente con las mujeres y familias recién llegadas.

Y lo más importante, incidir y participar en cualquier espacio en el que tengamos la oportunidad de hacerlo, en la escuela de nuestros hijos, en el edificio, en el centro comunitario, en los programas municipales, hagamos sentir nuestra voz y nuestros derechos. Para las que tienen el privilegio de votar, apoyen a candidatas o candidatos que nos acompañen en esta lucha por la igualdad y la dignidad.

Las mujeres hemos luchado desde siempre, como migrantes el gran reto es mantenernos unidas en solidaridad y aprecio mutuo, romper con el aislamiento y construir juntas mayores oportunidades para el bienestar y desarrollo de nosotras, de nuestras familias y nuestras comunidades.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá. 11 de Noviembre de 2021.

Maternidad en pandemia

Photo by Manuel Schinner

Kelly Arévalo

Toronto, Canadá

El nacimiento de un bebé es una vivencia transformadora, un acontecimiento lleno de sentimientos que conmueve profundamente, es una experiencia única, llena de amor y ternura que reafirma el inseparable vínculo entre la madre y su hija o hijo.

El contacto físico, piel con piel, y el inicio de la lactancia materna son pasos fundamentales en esta primera etapa de vida para un desarrollo sano y seguro del recién nacido junto a su madre y familia.

Pero las alegrías y expectativas que se viven durante el embarazo y la maternidad también se cruzan con muchos temores e incertidumbres, con duras realidades. Cada mujer, cada hogar experimenta condiciones diferentes, y tristemente en muchas ocasiones la magia de la maternidad choca con ansiedades, temores reales por posible pérdida de empleo, inseguridad alimentaria y de vivienda, violencia doméstica, prejuicios, exclusión.

Esas ansiedades e incertidumbres que a muchas madres les toca enfrentar en “tiempos normales”, han aumentado enormemente durante la pandemia del COVID-19.

Los que debutaron como papás o mamás en medio de esta crisis sanitaria mundial, han tenido que adaptarse a los nuevos protocolos y hacer frente a numerosos obstáculos y limitaciones. Familiares y amigos han tenido que esperar un buen tiempo antes de poder conocer y visitar al recién nacido. En hospitales, durante el parto muchas madres no pudieron tener la presencia física y el apoyo de la proximidad de su pareja. Muchas madres y sus recién nacidos contaron únicamente con la compañía de médicos y enfermeras, no tuvieron la experiencia de las visitas de familiares y amigos cercanos, de los abrazos y muestras de felicidad en esos momentos especiales.

Con la pandemia aprendimos a llevar nuestras vidas con normativas y rutinas diferentes, y en nuestras platicas cotidianas comenzamos a usar vocabulario de pandemia, se nos hizo común hablar de distanciamiento social, cuarentena, aislamiento. Sin embargo, una de las que más impacta es la palabra Cuarentenials, un término usado en varios países para referirse a los niños nacidos durante la  pandemia, a esas niñas y niños que nacieron marcados por la obligación de vivir en confinamiento, con entornos sociales muy reducidos, y con gran dependencia en los dispositivos digitales de comunicación.

Lorena una amiga salvadoreña que vive en Toronto, tuvo la experiencia de ser madre y tener a su bebé en los tiempos más duros de la pandemia. Ella me cuenta sobre las medidas extremas impuestas en la sala de partos, de sus temores y preocupaciones pues era su primer bebe. Luego le tocó vivir en aislamiento social impuesto por la ciudad, pasando esas primeras semanas de maternidad solo con su bebé y su esposo. Lorena tuvo la suerte de que su madre había viajado de El Salvador para apoyarla unos días y tuvo que extender su estadía por el cierre de aeropuertos.

Lorena, igual que muchas madres, tuvo que trabajar desde casa, y como mamá primeriza ir aprendiendo casi en solitario sobre el cuido del bebé, sobrellevar niveles de ansiedad, y pensar como todo ese ambiente podía afectar el desarrollo de su adorable bebé, Lukas. En ese momento muchos servicios esenciales se vieron afectados, incluyendo el cierre de guarderías, que además es un servicio con un costo muy alto en la provincia de Ontario. A Lorena le correspondió priorizar el cuido y desarrollo de su bebe y eso la llevó a renunciar a su trabajo.

Lukas, un bebé cuarentenial, que a pesar de haber vivido su primer año bajo las medidas de distanciamiento social y confinamiento, es un niño sano y bien desarrollado, siempre con una sonrisa adorable. Ha tenido lactancia materna a libre demanda y ha estado siempre con su mamá las 24 horas del día. Lukas, ha recibido todo el cariño de sus padres, familia y amistades, pero a Lukas como a muchos bebés de la pandemia les tocó desarrollarse sin poder experimentar en plenitud algo fundamental para esta etapa, la interacción social con otros niños y con la comunidad.

Las madres y los padres han usado su imaginación y han puesto las mejores energías para que los niños crezcan alegres y se desarrollen adecuadamente, haciendo uso del juego, la estimulación sensorial y el disfrute de compartir en familia y disfrutar la naturaleza. Ha sido todo un aprendizaje para ir fortaleciendo esos indestructibles y amorosos vínculos madre-hijo.

A medida que aumentan los niveles de vacunación y continúan las medidas de prevención, los riesgos de contagio disminuyen, sin embargo el virus aún sigue siendo una seria amenaza.

Recientemente viví muy de cerca esta dura realidad. Mi hermana, quien vive en El Salvador, se contagió con el COVID-19 dos semanas después de dar a luz a su bebita Emma. Fue una dura noticia que conmocionó a toda la familia, aparte de las preocupaciones y temores, me dio mucho pesar ver a mi hermana, en su primera experiencia de madre, esperando en esas horas de enfermedad ver como se le desarrollaba el virus y no poder quitarse la mascarilla para sonreírle y mimar a su bebé.

Tener la vacunación completa le ayudó a mi hermana a que sus síntomas fueran leves, y la bebé no adquirió el virus. Fue una preocupación tremenda, pero nos ayudó mucho el apoyo emocional entre todos, y seguir las recomendaciones médicas. Esta experiencia sin duda ha impactado la vida de mi hermana, su linda bebé y su familia.

La OMS recomienda que en los casos de sospecha o casos confirmados de madres con COVID-1 no interrumpir la lactancia materna y mantener el contacto piel con piel con recién nacidos. La directora de la Organización Panamericana de la Salud ha informado que las vacunas aprobadas por la OMS son seguras de administrar durante el embarazo, y según estudios preliminares las mujeres que se vacunaron en el periodo del embarazo transmitieron anticuerpos al recién nacido.

Es muy temprano todavía para conocer los impactos, negativos o positivos, y saber cómo van a afectar a los bebés de la pandemia. Lo importante es garantizarles las mejores condiciones y brindarles todo el apoyo y aprecio a las madres y sus bebés en estos tiempos inéditos que nos tocó vivir.

*Kelly Arévalo, Abogada en El Salvador, con maestría en Derecho Internacional de Empresas y Máster Ejecutivo en Big Data. Ex Cónsul General de El Salvador en Toronto. Fundadora de www.revistasersv.com

Artículo publicado en el El Centro Newspaper de Toronto, Canadá. 29 de Octubre de 2021.